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Campamento Espacial Juvenil

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La Embajada se une a la representación diplomática de Estados Unidos ante organismos internacionales y la Universidad de Alabama en Huntsville para intercambio de campamento espacial juvenil

La representación diplomática de Estados Unidos ante organismos internacionales en Viena se unió a la Universidad de Alabama en Huntsville (UAH) para lanzar otra edición del programa de intercambio espacial. Dos estudiantes de México podrán viajar a Washington, D.C., y a Huntsville, Alabama, para participar en educación con tema espacial y asistir a la Academia Espacial Avanzada del Centro Espacial y de Propulsión como parte de un intercambio de entre 10 y 12 días. El intercambio destacará el liderazgo estadounidense en el descubrimiento y exploración espacial y el compromiso continuo a la exploración pacífica del espacio exterior.

Los participantes, estudiantes de entre 15 y 18 años que sean ciudadanos mexicanos que vivan y estudien en México, serán reclutados por la embajada y consulados de Estados Unidos en México con base en sus habilidades de liderazgo, su aprovechamiento académico, sus metas y su habilidad en el inglés. La propuesta de UAH, seleccionada como parte de un proceso de competencia abierta, busca introducir a los participantes a la historia y estado actual de la exploración espacial con un enfoque en el liderazgo estadounidense, y ofrece a los participantes una experiencia profunda e interactiva en actividades de ciencia, tecnología, matemáticas e ingeniería, y busca inspirar a los participantes a la exploración espacial futura, expandiendo sobre la firma de México de los Acuerdos Artemis.

Los interesados podrán aplicar a esta convocatoria a través del siguiente enlace a más tardar el 8 de mayo de 2022: https://forms.gle/x32ggaAu5gQkyPYB9. Favor de contactar a Miguel Angel Vázquez VazquezM3@state.gov para mayor información.

La iniciativa de intercambio cuenta con fondos de la representación diplomática de Estados Unidos ante organismos internacionales en Viena con fondos otorgados por el Congreso al Departamento de Estado para apoyar la educación internacional y los programas de intercambio.

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6 recomendaciones para aprovechar tu reparto de utilidades

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Fuente: Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera Citibanamex

El reparto de utilidades es una prestación que se les da a los trabajadores de una empresa por haber aportado a las ganancias totales que tuvo una empresa durante el último año. Para acceder a este beneficio debiste haber trabajado al menos 60 días en una empresa con más de dos años de creación y que haya tenido ganancias. La fecha límite para recibirlas es el 30 de mayo del año en curso.

¿Cómo aprovecharlas de mejor manera?

Todo depende de tu situación financiera, así que aquí te dejamos algunos tips:

  • Si tienes deudas, ni siquiera lo pienses, toma un porcentaje de ese dinero y utilízalo para abonar o liquidar tu deuda. Considera que si liquidas alguna deuda ya no se generarán intereses adicionales.
  • Procura destinar una parte al ahorro, este es el primer gran hábito para mejorar el control de nuestro dinero.
  • Una vez dominado este tema es hora de invertir, ya sea en cetes, pagarés, fondos de inversión u otro instrumento, esta poderosa herramienta te ayudará a hacer crecer tu dinero y construir tu patrimonio.
  • Otra forma de inversión es hacer aportaciones voluntarias a tu Afore, entre más temprano empieces y más aportes, más tranquilo podrás vivir en tu retiro. Puedes monitorear tu saldo y hacer estas aportaciones a través de la aplicación de Afore Móvil.
  • Si no tienes un fondo de emergencias, es un gran momento para empezar. Este fondo consiste en una cantidad de dinero que se destina exclusivamente para enfrentar una situación extraordinaria, un buen fondo de emergencias debe cubrir entre 3 y 6 meses de tus ingresos, o al menos, de tus gastos fijos.
  • Asegura tu patrimonio y el de tu familia. Realiza una valoración de que tan protegido estás ante imprevistos, considera los seguros que sean necesarios.

Las utilidades son un beneficio como trabajador de una empresa, considéralas en tu presupuesto y analiza bien el destino que les darás. Busca un equilibrio entre el ahorro, la inversión, el pago de deudas y algún gusto personal o familiar.

Algunos de los errores más comunes en los que caemos al recibir el pago de utilidades son:

  • Gastar solo por gastar. ¿Justo ese día que te dieron tus utilidades te encontraste con una oferta irresistible? Piensa bien antes de tomar una decisión precipitada, evita hacer compras que no tenías consideradas. En caso de que lo hagas, asegúrate que sea una oferta real, monitorea precios y revisa los términos y condiciones de las ofertas.
  • No hacer nada para mejorar tu situación financiera. Pon en práctica alguno de los consejos mencionados anteriormente, sin duda tu bolsillo te lo agradecerá.
  • Cuida de no endeudarte. ¿Qué tal esa pantalla de 50 pulgadas para ver el final de temporada de nuestra serie favorita? Suena atractivo ¿no? Al contrario del aguinaldo, este monto no lo puedes calcular, puede ser que finalmente recibas una cantidad menor a la esperada y te quedes con una deuda inesperada.

Si tienes la fortuna de contar con esta prestación aprovéchala de la mejor manera, recuerda que es un reconocimiento a tu trabajo.

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Utiliza el crédito de manera inteligente

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Fuente: Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera Citibanamex

La falta de planeación financiera puede ser una causa importante de los problemas financieros en las familias. Según la última edición de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, en México solo el 35% de las personas lleva un presupuesto y el 58% de ellos, lo hace mentalmente. Esto hace que cualquier gasto que esté fuera de lo normal suponga un contratiempo importante.

Estos datos nos muestran la importancia de llevar un control sobre nuestro dinero y más aún cuando se trata de contratar un crédito. Y es que el crédito es un gran aliado para lograr nuestras metas, pero puede volverse un dolor de cabeza si se sale de control, por lo que aquí te contamos como aprovechar al máximo los créditos más populares para hacer crecer tu patrimonio.

Seguro has escuchado de las tarjetas de crédito, usualmente este instrumento es la puerta de entrada al mundo de los créditos y permite empezar a forjar el historial crediticio. De ser bien aprovechada, puedes tener financiamiento gratuito de hasta 50 días, además de aprovechar las promociones a meses sin intereses, generación de puntos (cash back), domiciliar el pago de tus servicios y, en algunos casos, hasta descuentos especiales.

El secreto para un buen manejo de la tarjeta es conocer y estar atento de tu fecha de corte y fecha límite de pago, además de considerar el pago de al menos el doble del pago mínimo o, preferentemente, el pago total para no generar intereses. Si desde tu primer crédito muestras ser cumplido con el pago, seguramente te será mucho más fácil obtener otro tipo de créditos con mejores condiciones.

Una tarjeta de crédito funciona para financiarnos a corto plazo, sin embargo, no es recomendable usarla cuando queremos dar un paso más. ¿Has soñado con adquirir un auto, un departamento o una casa? Un crédito te ayudará a alcanzar tus metas más rápidamente, por eso dependiendo de tu necesidad en particular, puedes aprovechar desde un crédito personal, automotriz o hipotecario. Cada uno de ellos ofrece condiciones específicas pensadas en ayudarte a lograr tu objetivo. Es muy importante que compares, analices y elijas el crédito ideal para ti y para la necesidad que deseas cubrir, por ejemplo, no es recomendable financiar la compra de un automóvil con un crédito personal, pues seguramente la tasa de interés de un crédito automotriz será considerablemente menor a la de uno personal.

Si bien es cierto que los créditos tienen muchas bondades y nos ayudan a cumplir nuestros objetivos, no son herramientas ilimitadas de las que siempre podemos disponer. De hecho para hacer uso de ellos es necesario saber nuestra capacidad de endeudamiento y para ello debes conocer tus ingresos y tus gastos con exactitud, esta es la base para saber cuántos compromisos crediticios puedes asumir. Una vez que cuentes con este registro, es importante identificar los gastos que son fijos, es decir, aquellos que pase lo que pase vas a tener que desembolsar mes con mes. Algunos ejemplos son el pago de servicios, transporte, la renta, el pago de seguros, colegiaturas, alimentación, entre otros. Es prioritario tener en cuenta que algunos de estos pagos pueden ser bimestrales o, incluso, semestrales y es importante prorratear lo equivalente cada mes.

El siguiente paso para definir tu capacidad de endeudamiento, es establecer un porcentaje sobre el remanente, es decir, sobre la cantidad que queda después de restar los gastos fijos a tus ingresos mensuales. Recomendamos que el porcentaje sea de entre el 30 y el 35% y el monto que arroje ese último cálculo será tu capacidad de endeudamiento.

Veámoslo con un ejemplo práctico. Imaginemos una persona con un sueldo neto mensual de $8,000. A esta cantidad hay que restarle los gastos fijos que, en este hipotético caso, entre renta, seguros, servicios, transporte y alimentos suman $4,500. El remanente es de $3,500, por lo que sobre esta cantidad hay que calcular el porcentaje que determinaremos como nuestra capacidad de endeudamiento. Si decidimos tomar el 35%, nuestra capacidad de endeudamiento es de $1,225 mensuales. Esto significa que la suma del pago de todas mis deudas mensuales no debe rebasar los $1,225. Otro punto importante es definir qué hacer con resto del dinero ($2,275). A esta cantidad hay que ponerle un fin específico para que esto se convierta en una motivación para ahorrar. Parte de esta cantidad se puede destinar a un fondo para emergencias e imprevistos, el cual nos ayudará a evitar la contratación de una deuda adicional en caso de una contingencia.

Ahora bien, si te encuentras en una contingencia, el crédito puede ser tu aliado, sobre todo si cuentas con un bien inmueble que sirva como respaldo. El crédito de liquidez con garantía hipotecaria es un préstamo de aproximadamente 50% al 70% del valor de tu casa o departamento en efectivo para que lo uses como mejor consideres. Las tasas de interés anuales resultan atractivas y menores a otros tipos de crédito, haciendo de esta opción una buena alternativa en algunos casos, en especial si necesitas financiamiento a largo plazo de un monto considerablemente alto. Por supuesto no se te olvide que esta es una deuda y deberás usarla adecuadamente y responsablemente para sacar el mayor provecho posible.

Sea cual sea del crédito que dispongas recuerda que hay deudas buenas y malas, básicamente las deudas buenas son aquellas que te ayudarán a generar más dinero o a incrementar tu patrimonio, un crédito hipotecario y/o uno para negocio son los ejemplos por excelencia. Por otro lado, las deudas malas son aquellas que nos llevan a gastos innecesarios o que definitivamente no son sostenibles en el tiempo, esto no significa que no te compres esa pantalla de 50 pulgadas que tanto deseas y a 24 meses sin intereses, solo asegúrate de no desequilibrar tus finanzas.

Una vez iniciada tu vida en el mundo de los créditos, es tu deber y responsabilidad mantener una buena reputación, considera los siguientes tips que te ayudarán a mantener orden en tus finanzas personales y el pago de tus créditos.

  • Lleva un control de tus ingresos y sobre todo tus gastos, de preferencia anótalos, ya sea con lápiz y papel, una computadora o incluso tu celular.
  • Evalúa los créditos con los que vas a comprometerte y asegúrate que sean los ideales para ti. Calcula tu capacidad de endeudamiento, compara plazos, costos y beneficios adicionales que te ofrecen, consulta los comparativos oficiales que ofrece la Condusef.
  • Programa los pagos de tus créditos de manera puntual, recuerda que un crédito no es una extensión de tu ingreso, es una obligación por la cual debes responder, de no hacerlo, incurrirás en registros negativos en el buró de crédito, ten presente tu fecha de pago y evita retrasos en el mismo para no generar intereses moratorios.
  • Aumenta pagos, una buena opción es aprovechar tus ingresos extras por concepto de utilidades, prima vacacional, fondo de ahorro, aguinaldo, etc. para liquidar deudas o destinar lo más posible a su pago.
  • Asegúrate que los créditos que solicites sean de instituciones financieras formales. Si tienes duda, puedes consultar el buró de entidades financieras de Condusef, esta herramienta te permite saber si la institución está regulada por las autoridades.

Utiliza esta poderosa herramienta a tu favor y recuerda no contraer deudas que intenten sostener un estilo de vida mayor al que tu ingreso lo permita.

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¡Asegura tu esfuerzo!

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Fuente: Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera Citibanamex

Los accidentes y enfermedades nos pueden afectar sin importar el sexo, la edad, la condición socioeconómica o el lugar donde vivimos, ya que todos estamos expuestos a riesgos que pueden cambiarnos la vida y hacernos perder de un momento a otro algunos de los recursos más valiosos que tenemos.

Existen diferentes tipos de seguros, siendo los más comunes: de vida, de accidentes, de gastos médicos, de automóviles, de casa, entre otros. Un seguro nos ayuda a reducir el costo o efecto de una pérdida causada por una variedad de riesgos que nos rodean. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2018, 75.6% de la población adulta en México no cuenta con ningún seguro, lo que representa 59.8 millones de personas, 28.8% de ellas argumenta que no los necesitan, ni les interesa tenerlo y 16.6% consideran que son muy caros.

Un seguro es una herramienta financiera que ofrece una aseguradora mediante un contrato y nos permite protegernos económicamente frente a determinados riesgos del entorno. Este contrato puede tener vigencia de semanas, meses o años, y durante ese plazo nos ofrece un respaldo ante imprevistos, mediante el pago programado que hacemos como asegurados de una cantidad llamada prima.

Debemos saber que tener un seguro no elimina los riesgos a los que estamos expuestos, pero nos garantiza contar con determinada cantidad llamada suma asegurada en caso de ser necesario.

Como asegurados, es importante que nombremos a uno o varios beneficiarios, quienes serán las personas a las que se les pagará la suma asegurada en caso necesario. Podemos designar como beneficiarios a nuestro esposo o esposa, a los hijos si son mayores de edad, los padres o algún amigo cercano. Lo más importante es que sea alguien de toda nuestra confianza. Ser beneficiario es un privilegio y una gran responsabilidad, por eso debemos avisarle a quienes nombremos como beneficiarios y cuando llegue el momento puedan realizar el reclamo de la indemnización del seguro.

Estar asegurado te da acceso a diferentes beneficios como:

  • Proteger y garantizar la conservación de tu patrimonio.
  • Obtener ayuda para resguardar tu futuro financiero ante cualquier imprevisto.
  • Recuperar la inversión de algún inmueble en caso de que sufra algún daño considerable.
  • Recibir asistencia gratis en caso de emergencia, al contar con seguros de autos y hogar.
  • Hacer pagos diferidos de acuerdo con tu capacidad de gasto: mensual, trimestral, semestral o anual.

Por lo general adquirimos un seguro “Por si acaso…”, o “No vaya a ser la de malas…”, tenemos que estar conscientes que sólo en caso de enfrentar la situación para la que tenemos el seguro, nos pagarán la suma asegurada, pero en otro caso no se nos devuelve la cantidad que pagamos por la previsión.

Un seguro es para hacer frente a algo que no queremos que pase, pero que puede suceder, por ejemplo, una enfermedad, un desastre natural o un accidente, la idea es que en lugar de tener que hacer un fuerte gasto en un momento difícil, podamos planear pequeños pagos que nos den seguridad en caso de alguno de estos imprevistos.

A continuación, te menciono algunos de los términos que caracterizan a los seguros:

  • Condiciones Generales: documento en donde se establecen las “reglas” de una póliza
  • Siniestro: término bajo el cual se le conoce al evento que detona la cobertura de un seguro
  • Suma asegurada: responsabilidad máxima de la aseguradora
  • Deducible: parte del daño que es cubierto por el asegurado, generalmente es un monto ($) fijo
  • Coaseguro: similar al deducible, pero es un % del daño
  • Vigencia: plazo durante el que es válida la cobertura de un seguro
  • Prima: costo de un seguro

En la mayoría de los casos los seguros son flexibles y se adaptan a tus necesidades, considéralo, ya que nunca sabemos qué nos puede pasar o a nuestro patrimonio. Contratar un seguro, es una buena decisión para tu beneficio y el de tu familia.

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