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El Grooming y el Acoso Sexual a los niños en las redes sociales a través de internet.

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El término “grooming” proviene del inglés “groom” que significa cepillar, cuando se habla de temas relacionados con animales. Sin embargo, la palabra “grooming”, etimológicamente es una forma verbal de “groom”, vocablo inglés cuyo significado alude a conductas de acercamiento o preparación de algo. En el ámbito de la pedofilia, suele asociarse con toda acción que tenga por objetivo socavar desde lo moral y psicológico a un niño, con el fin de conseguir su control emocional para un posterior abuso sexual, este nuevo fenómeno relativo a la seguridad de los menores en Internet, consistente en acciones deliberadas por parte de un adulto de cara a establecer lazos de amistad con un niño o niña en Internet, con el objetivo de obtener una satisfacción sexual mediante imágenes eróticas o pornográficas del menor o incluso como preparación para un encuentro sexual”.

El Grooming es una nueva forma de acoso y abuso hacia niños y jóvenes que se ha venido popularizando con el auge de las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación), principalmente en los chats como whatsapp y las redes sociales en especial Facebook. Esta agresión inicia con una simple conversación virtual, en la que el adulto se hace pasar por otra persona, normalmente, por una de la misma edad de la víctima. De esta forma, pretende tener más afinidades con esta, gana su confianza y fortalece una supuesta amistad, posteriormente al ser amigos e intercambiar información e historias, muy fácilmente se baja la guardia: y generalmente en esta etapa, al niño, ya no le da tanta pena hablar de algunos temas, enviar fotos o verse a través de la cámara web. Esto lo aprovecha el abusador, quien generalmente es un pedófilo, para incluir temas sexuales en las conversaciones, ya sea hablando del tema, intercambiado imágenes eróticas, o haciendo invitaciones para conocerse personalmente. Es en ese momento, es cuando se corre el riesgo de un abuso sexual.

Los groomers son personas que buscan hacer daño a los niños, pueden ser hombres y mujeres de cualquier edad y de cualquier nivel económico o social. El grooming puede suceder online o en persona y, en muchas ocasiones, el groomer invierte tiempo considerable durante este periodo de preparación para ganarse la confianza de los niños, poco a poco los groomers van obteniendo más datos personales y de contacto, seducen a sus víctimas y provocan mediante el discurso y el envío de imágenes de tipo pornográfico, para conseguir que el niño realice actos de naturaleza sexual. Suelen implementar “secretos” como una forma de controlar y asustar al niño para que se sienta avergonzado o culpable, y no denuncie el abuso.

Posteriormente, con toda esa información y material proporcionado por la propia víctima, se procede consumar un nuevo delito que se denomina ciberacoso; es decir, chantaje o extorsión al niño ó niña víctima, el cual se concreta con la amenaza del reenvío de sus videos o fotografías de contenido erótico, pornográfico o sexual a todos sus contactos, sin importar que estos sean familiares o amigos, con el propósito de que el niño siga facilitando imágenes o concretar un encuentro con el adulto, cuya última finalidad, como se ha mencionado, es el abuso sexual de los menores o la trata de personas.

El grooming tiene características muy particulares, puesto que al tratarse de la agresión hacia niños, la diferencia de edad entre el agresor y la víctima, es considerable, es decir, se produce entre un adulto quien es el agresor y un menor que es la víctima, además en todos los casos, el agresor busca obtener de los menores, beneficios de índole sexual, sin embargo algunas veces busca conseguir imágenes o vídeos del menor con contenido sexual, pero en otras ocasiones lo que se pretende es tener contacto real con el menor para abusar de él sexualmente. El grooming está claramente relacionado con la pederastia y la pornografía infantil.

Entre los factores que contribuyen a que los menores estén más expuestos a situaciones riesgosas en internet, están las cámaras fotográficas digitales, los celulares con cámara incorporada, los mensajes de texto, las salas de chat, y los sitios de redes sociales, puesto que estos permiten a los niños acceder a comunidades virtuales donde no existe claridad respecto de la identidad de las personas con quienes mantienen conversaciones o se relacionan con sus amigos virtuales y es ahí justo donde conviven sin restricciones posibles víctimas y victimarios y se genera un ambiente propicio para el anonimato y el encubrimiento de los abusadores.

Este delito está siendo cada vez más recurrente a causa de la masificación de las tecnologías de la información, del mayor acceso de los niños a Internet y la brecha generacional que se produce cuando los niños manejan las computadoras, los llamados smartphones e internet mucho mejor que los padres.

A manera de reflexión, este artículo pretende que los adultos responsables de niños conozcan este nuevo modo de delincuencia, presten atención a los contactos de los niños en la red y generen confianza para que ellos puedan transmitir estas traumáticas experiencias. Como toda víctima de abuso sexual, el niño necesitara respeto de su intimidad, por lo que se debe obrar con discreción y no divulgarse lo que le aconteció. Además, atención y apoyo psicológico, sobre todo al momento de explicarles que no se
habían vinculado con un niño, sino con un adulto que perseguía otros fines.

Para evitar que nuestros hijos sean víctimas de depredadores sexuales a través del grooming, es fundamental que los padres supervisen, con mucho respeto, el acceso de sus hijos a Internet, es decir sus redes sociales como facebook, instagram, snapchat, whatsapp, así como los mensajes de texto y su correo electrónico. Es importante que los hijos entiendan que es parte del rol de sus padres preocuparse por su integridad y bienestar, por lo que, para enfrentar estos riesgos, la comunicación y la confianza con sus hijos serán siempre el camino más efectivo.

Por lo que a manera de recomendación le sugerimos que se involucre en el mundo cibernético de los niños, aprenda a manejar las nuevas tecnologías esto, le ayudará a saber qué hacen sus hijos cuando están conectados y los posibles riesgos a los que se enfrentan, de preferencia, sitúe la computadora de la casa en una habitación de uso común, donde pueda tener conocimiento de los sitios que visitan sus hijos, evite instalarla en el dormitorio de sus hijos menores, ya que allí es difícil observarlos y si los menores tienes acceso a una ipad o tableta electrónica, supervise permanente mente su uso y si lo considera necesario, sugiera un horario para el uso de la misma, restringiéndolo definitivamente por las noches, ya que es justo en ese horario, cuando los menores son más vulnerables, platiquen en familia sobre los riesgos de internet y pregunte a sus hijos que paginas suelen visitar y quiénes son sus amigos virtuales; Siguiendo estos sencillos consejos podemos reducir los riesgos de que nuestros hijos
sean objeto de grooming.

Por: Lic. Fernando de la Fuente García. Presidente de Fundación Sofía México, A.C.

Abogado, Egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. (2003). Abogado Certificado por la Barra Mexicana Colegio de Abogados. Es funcionario del Supremo Tribunal de Justicia en el Estado de San Luis Potosí, adscrito en diversos periodos como Subsecretario al Juzgado Sexto Civil, Segundo Familiar, Tercero Mercantil y Juzgado Especializado en Justicia para Adolescentes en el Estado, desde el año 2003 a la fecha.

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    Para sortear la cuesta, el ahorro es tu aliado

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    Para sortear la cuesta, el ahorro es tu aliado

    Fuente: Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera Citibanamex

    Todos sabemos que contar con un fondo para emergencias es muy importante, ya que nos ayuda a enfrentar diferentes imprevistos sin endeudarnos. Cuando inicia un nuevo año, es cuando podemos hacer consciencia y reflexionar sobre la importancia de tener un “colchón” financiero.

    En alguna ocasión hemos escuchado acerca de los fondos de emergencia y sabemos, que se trata de una cantidad de dinero que se reserva (preferentemente en una cuenta bancaria a la que se tiene fácil acceso) exclusivamente para hacer uso de él en caso de una emergencia o gasto inesperado, que no podemos abordar de otro modo. Es decir, es un ahorro el cual, a diferencia del ahorro tradicional, no va a tener un fin concreto, lo vamos a utilizar en caso de tener una emergencia real.

    Crear este fondo no es una tarea sencilla, es por eso que vale la pena utilizarlo en aquellos casos en los que no tengamos otro medio de pago y sean de primera necesidad. Algunos ejemplos pueden ser el pago del crédito hipotecario y/o automotriz en caso de quedarnos sin empleo, gastos médicos no esperados, algún electrodoméstico que se nos descompone, un fallo de nuestro vehículo, etc.

    ¿De cuánto debe ser este fondo?

    Esto depende mucho de mis ingresos y gastos mensuales. Algunos expertos indican que lo más recomendable es contar con un fondo de emergencia que pueda cubrir todos los gastos que nos puedan surgir a lo largo de, como mínimo, tres meses. De esta manera, si perdemos nuestro trabajo o si nos surge un gasto elevado que no podemos afrontar con el presupuesto mensual, tendremos ese dinero disponible y el tiempo necesario para empezar a poner soluciones sin necesidad de recurrir a terceros.

    La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda que el fondo de emergencias sea de entre tres y seis meses de tu sueldo. Esto te permitiría hacer frente a tus gastos fijos y compromisos como créditos personales, automotrices o hipoteca en caso de perder tu principal fuente de ingresos, así como de posibles gastos médicos inesperados.

    ¿Por qué es importante contar con un fondo de emergencia?

    • Da tranquilidad. De acuerdo a una encuesta de la Asociación Americana de Psicología, para el 64% de los adultos el dinero y las preocupaciones financieras representan una fuente de estrés. Tener mala salud financiera te puede llevar a otros problemas de salud. Además, al momento de enfrentar alguna emergencia, muchas veces te centras en el ¿cómo le voy a hacer para pagar esto? en vez de atender el problema real.
    • Te motiva. Si logras juntar seis meses de sueldo para emergencias, ¡ya nada podrá detenerte! Serás capaz de continuar con tu hábito de ahorro para lograr esas metas que siempre has querido como un viaje, algún nuevo electrodoméstico, una pantalla… o por qué no, una casa o un departamento.
    • Evita que, ante una emergencia, pidas créditos con tasas muy altas debido a la necesidad. En muchas ocasiones las personas se endeudan cuando enfrentan estas situaciones, y este fondo lo puede evitar.

    Y ahora, ¿cómo empiezo?

    1. Establece tu meta de ahorro. Puede ir de los tres a los seis meses de tu ingreso mensual.
    2. Elige el medio. Lo ideal es abrir una cuenta en el banco dedicada exclusivamente a este propósito.
    3. Ordena tus finanzas. Realiza un presupuesto donde indiques tus ingresos y tus gastos fijos. Incluye todos aquellos gastos que son necesarios para subsistir (no olvides el pago de tus créditos).
    4. Determina tu capacidad de ahorro. Lo ideal es que sea de al menos el 10% de tus ingresos. Si puede ser un porcentaje mayor, ¡felicidades! Lograrás juntar tu meta en menos tiempo y ya tendrás adquirido el hábito del ahorro.
    5. Se constante. De ser posible programa un depósito automático cada mes o quincena a tu cuenta de ahorro.
    6. Dale seguimiento. Revisa cada mes cómo va tu ahorro.
    7. No dejes que se vacíe. Si tuviste algún imprevisto que te hizo tomar dinero de tu fondo, regresa al punto 5 para reponer el monto.

    ¡Ya estás listo! comienza a crear ese fondo para emergencias que puede sacarte de algún apuro y darte más tranquilidad personal y financiera.

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    ¿Estás pensando cambiar tu crédito hipotecario? Descubre qué debes considerar

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    Fuente: Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera Citibanamex

    ¿A quién no le gustaría pagar menos por tener lo mismo? Una buena noticia es que ello se puede hacer con tu hipoteca al cambiar las condiciones de tu crédito para que pagues menos por tener la misma casa. A esto se le conoce como refinanciar una hipoteca.

    ¿Cómo se puede lograr? Por ejemplo: si Pedro contrató un crédito hipotecario con el Banco A para liquidarlo en 20 años con una tasa de interés del 12% anual, y después de haberlo hecho, el Banco B le ofrece una tasa de interés del 8% anual y pagar en el mismo periodo de tiempo, Pedro podría solicitar el crédito en el segundo banco y con ello liquidar su saldo con el Banco A. Así cerraría su deuda con el primero, ya no le debería un solo centavo y ahora a quien le debería es al Banco B, con el que tendría una mensualidad menor y en total pagaría menos intereses por su casa. Por lo tanto, al pagar menos cada mes, dispondría de más dinero que podría emplear, por ejemplo, para ir adelantando pagos a su hipoteca y terminar de pagar más rápido o invertirlo para seguir haciendo crecer su patrimonio.

    Entonces, ¿Puedo cambiar mi hipoteca a otro banco y pagar menos? Efectivamente. Por lo que es importante conocer diferentes ofertas, ya que puedes encontrar algo que te convenga.

    ¿Siempre que me ofrezcan una menor tasa de interés me conviene hacerlo? No necesariamente. Es importante considerar que al contratar un crédito hipotecario con otro banco se tendrá que hacer una nueva escritura donde se especificará que ahora le debes al nuevo banco.  En algunas ocasiones el nuevo banco deberá hacer una valuación de la propiedad y en otras ocasiones, te puede cobrar por los trámites de apertura del crédito. Cabe destacar que la mayoría de los bancos ofrecen promociones para facilitar y reducir los costos asociados al cambio, sin embargo, es posible que tú tengas que cubrir parcial o totalmente estos gastos. Si dichos gastos son superiores a lo que ahorrarás por pagar menos intereses, definitivamente no es una buena idea cambiar tu hipoteca al nuevo banco. En caso contrario o si los beneficios adicionales que te ofrece el nuevo banco  son mayores, sí te convendría; sin embargo, tendrías que planear cómo cubrirías los recursos para pagar el refinanciamiento.

    Dentro de los beneficios que otorgan los bancos para hacer el refinanciamiento más atractivo para sus clientes son 0% de comisión por apertura, avalúo gratis y hasta gastos notariales gratis, financiados o con descuentos. Por lo que si planes refinanciar tu hipoteca asegúrate de hacer un comparativo de las ofertas. Recientemente, la posibilidad de otorgar un monto adicional de efectivo para uso libre a la par del refinanciamiento, se ha hecho común entre los bancos y permite a los clientes utilizar ese dinero para otros proyectos personales o familiares, tales como colegiaturas, mejoras al hogar, entre otros. Es importante que antes de tomar una decisión te informes de todos los términos y condiciones.

    Otro factor a considerar es el monto total de intereses que pagarás con el refinanciamiento, compáralos con el monto total de intereses que te quedan por pagar en tu crédito hipotecario actual. Estos los puedes conocer solicitando tablas de amortización a ambos bancos, sólo debes comparar la suma total de intereses durante el plazo remanente en ambos casos, la que sea menor será la que representa un mejor costo para tus finanzas. Aunque éste no es el único factor a considerar, ya que si bien puedes pagar más intereses con el refinanciamiento, haciéndolo podrías reducir tu pago mensual, con lo que contarías con más dinero disponible en cada mes en caso que lo necesites.

    Si estás en una situación económica complicada, puedes refinanciar para incrementar el plazo y ayudarte a reducir la mensualidad y no poner en riesgo tu propiedad al dejar de pagar.

    Por ejemplo: si a Pedro le quedan 15 años por pagar de los 20 que eran su plazo original, pero por su situación se le complica cubrir el total de la mensualidad, puede con un nuevo crédito pagar el saldo y extender el plazo por otros 20 años. Así la mensualidad que pagaría sería menor, aunque el plazo total aumentaría 5 años. Aquí lo recomendable es que una vez que la situación financiera de Pedro mejore, realice pagos adelantados.

    Al elegir revisa la tasa de interés, los costos y comisiones asociados y compara los beneficios que te ofrecen las instituciones y elige lo que, en suma, te conviene más en este momento.

    Refinanciar también te puede servir para contratar una hipoteca con pagos fijos y tener mayor certidumbre. Hay quienes tienen una hipoteca a tasa variable, la cual, como su nombre lo dice, implica que el pago puede variar, disminuyendo o incrementando, sin previo aviso. También algunas personas tienen créditos hipotecarios en unidades de inversión o en salarios mínimos, medidas que varían conforme lo hace la inflación, por lo que tienden a incrementar con el tiempo y así la mensualidad puede incrementar de un mes a otro. En estos casos, te conviene refinanciar tu crédito para obtener una tasa fija, lograr una mayor certeza de los pagos a realizar, reducir la mensualidad y organizar tu dinero de forma adecuada.

    Así que ya lo sabes, refinanciar tiene sus ventajas. Compara opciones y haz cuentas para aprovecharlas al máximo.

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    Navidad para compartir

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    Navidad para compartir

    Es tradicionalmente conocido que diciembre es un mes muy especial. Claro está que guarda su particularidad no solo por las luces, los adornos, las posadas y las vacaciones. 

    Diciembre guarda entre sus días el misterio de Dios que se hace Niño.

    Lo digo de forma clara porque para nadie es un secreto que se ha buscado “descristianizar” estas fechas, ignorando incluso el significado de la palabra Navidad. 

    Aun con todo, lo que aquí quiero exponer toca algo muy práctico en la vida social: si bien diciembre es un mes que vende mucho, también es el mes que más mueve el corazón de muchos. 

    Sin lugar a dudas, es en torno a la Navidad -aunque se quiera borrar su sentido- cuando muchos hombres y mujeres de buena voluntad, en el ruido o en el silencio, salen al encuentro de muchos otros que lo pasan mal a causa de la dificultad, la pobreza o la enfermedad.

    Es cierto que a veces se da mucho y a veces se da poco. Sin embargo, qué precioso y valioso es percatarnos que, aun en medio de noticias y situaciones complejas, todavía somos capaces de dar y compartir de lo que tenemos.

    En torno a la Navidad es preciso percatarnos que no se trata solamente de dar por “sentir bonito”, sino que se trata de dar y compartir por hacer bien al otro… y qué mejor si ese otro no tiene nada para recompensar. Como se dice “dar sin esperar recompensa”. 

    Dar para que una buena acción se siembre en el corazón de cada ser humano y que, así, su bondad no se apague. Recordemos: el bien crece en lo sencillo y, a veces, en silencio.

    Si somos atentos nos daremos cuenta que hoy, después de casi dos años acechados por la pandemia y atareados por los problemas políticos, sociales y económicos (mismos que llevan a miles a migrar a otros sitios), es urgente re-inyectar esperanza y bondad en el corazón de cada ser humano.

    Es preciso el movimiento del dar, así como Dios da a su hijo, para que nadie pase ni frío ni hambre.

    Es preciso que no dejemos de lado la oportunidad de compartir algo de lo que tenemos.

    Para los cristianos diciembre es el mes de la espera de la Navidad, el adviento. Para todos es una llamada a estar preparados para compartir y con ello buscar sanar, re-conciliar y re-construir una mejor sociedad: más humana y más justa.
    Luis Donaldo González P.

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