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Pornografía y Venganza en Redes Sociales.

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El término sexting es el resultado de la conjunción de las palabras en inglés “sex” y “texting”; igualmente, es un anglicismo que se usa para referirse al acto de enviar mensajes explícitos de contenido erótico o pornográfico. También se le llama sexting al envío a través de plataformas
digitales de fotografías, videograbaciones y sonidos con alto contenido sexual explicito.

El Sexting no es un fenómeno nuevo, sin embargo, su uso se ha popularizado recientemente, y su peligro también, ya que una vez que se envía una imagen, videograbación o sonido por medio de un teléfono celular o dispositivo móvil, ya no pertenece a la persona quien lo envía y lo que pueda ocurrir con este material, estará fuera de control por tiempo indefinido, generando daños graves e irreversibles a la integridad de la persona a quien pertenece el contenido difundido. Lamentablemente la mayoría de estos contenidos terminan haciéndose públicos con toda la humillación y vergüenza hacia la persona quien los envió originalmente, generando así en la mayoría de los casos la Pornografía de Venganza.

Una persona que practica el Sexting corre varios riesgos que pueden afectarlo, aislarlo y hasta poner en riesgo su seguridad y propia vida. Las consecuencias de la Pornografía de Venganza comprenden humillación pública, crisis de ansiedad, depresión, pérdida de autoestima, mala fama, problemas alimenticios, la atracción de los depredadores sexuales o pederastas, ser víctima de chantaje sexual y en algunos casos el suicidio sin importar la edad o el género. 

El sexting se ha puesto de moda principalmente entre niños y adolescentes en un rango de edad que va desde los 9 a los 17 años, que no se dan cuenta, o no han sido advertidos, del peligro que pueden causar a las personas fotografiadas y a ellos mismos, cuando transmiten este tipo de imágenes eróticas o pornográficas. El sexting generalmente inicia queriendo ser una broma graciosa, inocente, atrevida y sin malicia para jugar y divertirse, pero termina casi siempre en una desgracia. Incluso las imágenes tomadas pueden llegar publicarse en páginas de internet dedicadas a la pornografía explicita o entregarse a los coleccionistas de fotografías provocativas o eróticas, que cada vez abundan más en Internet, pues se dedican a recopilar, vender y difundir las imágenes pornográficas (pack) a los pederastas o personas con desviaciones sexuales muy graves.

Los actos privados realizados, fotografiados y grabados en la intimidad de los noviazgos o matrimonios, pueden convertirse en un arma malévola, cuando hay roturas sentimentales o divorcios, al exhibirlos como despecho o chantaje generando así la pornografía de venganza, recurriendo a lo más dañino de las relaciones humanas provocando vergüenza al prójimo en un acto de crueldad sin precedente, y no solo es un acto de crueldad, es un crimen. Y quizá lo peor de todo, es que es un crimen cuyo castigo no corresponde con el daño tan grave que ocasiona al afectado. En este caso, es muy grave si una de las partes implicadas, las pusiera en el ciberespacio públicamente o las enviara a terceras personas, consiguiendo con ello producir un gran dolor o sufrimiento insostenible por las burlas, comentarios despectivos u otro tipo de agresiones sicológicas, en la persona afectada, máxime que la Pornografía de Venganza es una situación que nunca tiene marcha atrás.

Desafortunadamente la incidencia de sexting es mayor en las mujeres, y los usuarios de las paginas pornográficas en donde generalmente se suelen publicar las imágenes que se suben a internet o las que se hacen virales en redes sociales como Facebook, Intgram y whatsapp no se detienen en subir y ver cientos de fotografías que en muchas ocasiones también adjuntan información personal de las victimas tales como los perfiles de redes sociales, correos electrónicos, números telefónicos, escuela a donde asiste o lugar de trabajo y su lugar de residencia. Como si el hecho de observarse y saberse desnudo para todo el mundo no fuera suficiente ultraje, además muchas de las mujeres afectadas reciben con cierta frecuencia mensajes que seguramente devastarían a cualquiera, desde hombres expensando su complacencia con las fotos, llamadas para encuentros sexuales y en algunos casos hasta amenazas
de violación.

Es muy importante dejar claro que absolutamente todo lo que se comparte en internet a través de chats o redes sociales es visto por millones de personas. Por eso, es primordial hacer hincapié en la necesidad de ser cuidadoso con la información que se comparte por estas vías. Las fotos, videos
mensajes que se ponen a circular a través de los teléfonos celulares o el Internet, aunque sean anónimas o privadas, se convierten en públicas y pueden caer en manos de los profesores, empresarios, parejas sentimentales, familiares, amigos, pederastas o depredadores sexuales, y se puede dañar para siempre la fama y reputación de las personas a quienes se afecta.

El papel de los Papas es muy importante en la prevención contra el sexting y la pornografía de venganza, por lo tanto es necesario que hablen muy claramente con sus hijos y tomen medidas concretas y drásticas contra este mal, educando a sus hijos en relación a las graves consecuencias que pueden producir a ellos mismos y a terceras personas las modernas tecnologías puestas a su alcance, además de hacerles saber que es vital para cada persona guardar absoluto respeto hacia su cuerpo e intimidad y fomentar valores y principios éticos y morales tradicionales en el seno familiar y enseñarlos a hacer uso responsable de las redes sociales. El hecho de que los hijos sean menores de edad, no les exime ni a ellos ni a sus padres de las responsabilidades asumidas, cuando utilizan el sexting o la pornografía de venganza en contra de sus semejantes.

Por : Lic. Fernando de la Fuente García. Presidente de Fundación Sofía
México, A.C.

Fanpage Facebook : Fundación Sofía México
Instagram.- Fundación Sofía México

Abogado, Egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. (2003). Abogado Certificado por la Barra Mexicana Colegio de Abogados. Es funcionario del Supremo Tribunal de Justicia en el Estado de San Luis Potosí, adscrito en diversos periodos como Subsecretario al Juzgado Sexto Civil, Segundo Familiar, Tercero Mercantil y Juzgado Especializado en Justicia para Adolescentes en el Estado, desde el año 2003 a la fecha.

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Para sortear la cuesta, el ahorro es tu aliado

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Para sortear la cuesta, el ahorro es tu aliado

Fuente: Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera Citibanamex

Todos sabemos que contar con un fondo para emergencias es muy importante, ya que nos ayuda a enfrentar diferentes imprevistos sin endeudarnos. Cuando inicia un nuevo año, es cuando podemos hacer consciencia y reflexionar sobre la importancia de tener un “colchón” financiero.

En alguna ocasión hemos escuchado acerca de los fondos de emergencia y sabemos, que se trata de una cantidad de dinero que se reserva (preferentemente en una cuenta bancaria a la que se tiene fácil acceso) exclusivamente para hacer uso de él en caso de una emergencia o gasto inesperado, que no podemos abordar de otro modo. Es decir, es un ahorro el cual, a diferencia del ahorro tradicional, no va a tener un fin concreto, lo vamos a utilizar en caso de tener una emergencia real.

Crear este fondo no es una tarea sencilla, es por eso que vale la pena utilizarlo en aquellos casos en los que no tengamos otro medio de pago y sean de primera necesidad. Algunos ejemplos pueden ser el pago del crédito hipotecario y/o automotriz en caso de quedarnos sin empleo, gastos médicos no esperados, algún electrodoméstico que se nos descompone, un fallo de nuestro vehículo, etc.

¿De cuánto debe ser este fondo?

Esto depende mucho de mis ingresos y gastos mensuales. Algunos expertos indican que lo más recomendable es contar con un fondo de emergencia que pueda cubrir todos los gastos que nos puedan surgir a lo largo de, como mínimo, tres meses. De esta manera, si perdemos nuestro trabajo o si nos surge un gasto elevado que no podemos afrontar con el presupuesto mensual, tendremos ese dinero disponible y el tiempo necesario para empezar a poner soluciones sin necesidad de recurrir a terceros.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda que el fondo de emergencias sea de entre tres y seis meses de tu sueldo. Esto te permitiría hacer frente a tus gastos fijos y compromisos como créditos personales, automotrices o hipoteca en caso de perder tu principal fuente de ingresos, así como de posibles gastos médicos inesperados.

¿Por qué es importante contar con un fondo de emergencia?

  • Da tranquilidad. De acuerdo a una encuesta de la Asociación Americana de Psicología, para el 64% de los adultos el dinero y las preocupaciones financieras representan una fuente de estrés. Tener mala salud financiera te puede llevar a otros problemas de salud. Además, al momento de enfrentar alguna emergencia, muchas veces te centras en el ¿cómo le voy a hacer para pagar esto? en vez de atender el problema real.
  • Te motiva. Si logras juntar seis meses de sueldo para emergencias, ¡ya nada podrá detenerte! Serás capaz de continuar con tu hábito de ahorro para lograr esas metas que siempre has querido como un viaje, algún nuevo electrodoméstico, una pantalla… o por qué no, una casa o un departamento.
  • Evita que, ante una emergencia, pidas créditos con tasas muy altas debido a la necesidad. En muchas ocasiones las personas se endeudan cuando enfrentan estas situaciones, y este fondo lo puede evitar.

Y ahora, ¿cómo empiezo?

  1. Establece tu meta de ahorro. Puede ir de los tres a los seis meses de tu ingreso mensual.
  2. Elige el medio. Lo ideal es abrir una cuenta en el banco dedicada exclusivamente a este propósito.
  3. Ordena tus finanzas. Realiza un presupuesto donde indiques tus ingresos y tus gastos fijos. Incluye todos aquellos gastos que son necesarios para subsistir (no olvides el pago de tus créditos).
  4. Determina tu capacidad de ahorro. Lo ideal es que sea de al menos el 10% de tus ingresos. Si puede ser un porcentaje mayor, ¡felicidades! Lograrás juntar tu meta en menos tiempo y ya tendrás adquirido el hábito del ahorro.
  5. Se constante. De ser posible programa un depósito automático cada mes o quincena a tu cuenta de ahorro.
  6. Dale seguimiento. Revisa cada mes cómo va tu ahorro.
  7. No dejes que se vacíe. Si tuviste algún imprevisto que te hizo tomar dinero de tu fondo, regresa al punto 5 para reponer el monto.

¡Ya estás listo! comienza a crear ese fondo para emergencias que puede sacarte de algún apuro y darte más tranquilidad personal y financiera.

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¿Estás pensando cambiar tu crédito hipotecario? Descubre qué debes considerar

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Fuente: Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera Citibanamex

¿A quién no le gustaría pagar menos por tener lo mismo? Una buena noticia es que ello se puede hacer con tu hipoteca al cambiar las condiciones de tu crédito para que pagues menos por tener la misma casa. A esto se le conoce como refinanciar una hipoteca.

¿Cómo se puede lograr? Por ejemplo: si Pedro contrató un crédito hipotecario con el Banco A para liquidarlo en 20 años con una tasa de interés del 12% anual, y después de haberlo hecho, el Banco B le ofrece una tasa de interés del 8% anual y pagar en el mismo periodo de tiempo, Pedro podría solicitar el crédito en el segundo banco y con ello liquidar su saldo con el Banco A. Así cerraría su deuda con el primero, ya no le debería un solo centavo y ahora a quien le debería es al Banco B, con el que tendría una mensualidad menor y en total pagaría menos intereses por su casa. Por lo tanto, al pagar menos cada mes, dispondría de más dinero que podría emplear, por ejemplo, para ir adelantando pagos a su hipoteca y terminar de pagar más rápido o invertirlo para seguir haciendo crecer su patrimonio.

Entonces, ¿Puedo cambiar mi hipoteca a otro banco y pagar menos? Efectivamente. Por lo que es importante conocer diferentes ofertas, ya que puedes encontrar algo que te convenga.

¿Siempre que me ofrezcan una menor tasa de interés me conviene hacerlo? No necesariamente. Es importante considerar que al contratar un crédito hipotecario con otro banco se tendrá que hacer una nueva escritura donde se especificará que ahora le debes al nuevo banco.  En algunas ocasiones el nuevo banco deberá hacer una valuación de la propiedad y en otras ocasiones, te puede cobrar por los trámites de apertura del crédito. Cabe destacar que la mayoría de los bancos ofrecen promociones para facilitar y reducir los costos asociados al cambio, sin embargo, es posible que tú tengas que cubrir parcial o totalmente estos gastos. Si dichos gastos son superiores a lo que ahorrarás por pagar menos intereses, definitivamente no es una buena idea cambiar tu hipoteca al nuevo banco. En caso contrario o si los beneficios adicionales que te ofrece el nuevo banco  son mayores, sí te convendría; sin embargo, tendrías que planear cómo cubrirías los recursos para pagar el refinanciamiento.

Dentro de los beneficios que otorgan los bancos para hacer el refinanciamiento más atractivo para sus clientes son 0% de comisión por apertura, avalúo gratis y hasta gastos notariales gratis, financiados o con descuentos. Por lo que si planes refinanciar tu hipoteca asegúrate de hacer un comparativo de las ofertas. Recientemente, la posibilidad de otorgar un monto adicional de efectivo para uso libre a la par del refinanciamiento, se ha hecho común entre los bancos y permite a los clientes utilizar ese dinero para otros proyectos personales o familiares, tales como colegiaturas, mejoras al hogar, entre otros. Es importante que antes de tomar una decisión te informes de todos los términos y condiciones.

Otro factor a considerar es el monto total de intereses que pagarás con el refinanciamiento, compáralos con el monto total de intereses que te quedan por pagar en tu crédito hipotecario actual. Estos los puedes conocer solicitando tablas de amortización a ambos bancos, sólo debes comparar la suma total de intereses durante el plazo remanente en ambos casos, la que sea menor será la que representa un mejor costo para tus finanzas. Aunque éste no es el único factor a considerar, ya que si bien puedes pagar más intereses con el refinanciamiento, haciéndolo podrías reducir tu pago mensual, con lo que contarías con más dinero disponible en cada mes en caso que lo necesites.

Si estás en una situación económica complicada, puedes refinanciar para incrementar el plazo y ayudarte a reducir la mensualidad y no poner en riesgo tu propiedad al dejar de pagar.

Por ejemplo: si a Pedro le quedan 15 años por pagar de los 20 que eran su plazo original, pero por su situación se le complica cubrir el total de la mensualidad, puede con un nuevo crédito pagar el saldo y extender el plazo por otros 20 años. Así la mensualidad que pagaría sería menor, aunque el plazo total aumentaría 5 años. Aquí lo recomendable es que una vez que la situación financiera de Pedro mejore, realice pagos adelantados.

Al elegir revisa la tasa de interés, los costos y comisiones asociados y compara los beneficios que te ofrecen las instituciones y elige lo que, en suma, te conviene más en este momento.

Refinanciar también te puede servir para contratar una hipoteca con pagos fijos y tener mayor certidumbre. Hay quienes tienen una hipoteca a tasa variable, la cual, como su nombre lo dice, implica que el pago puede variar, disminuyendo o incrementando, sin previo aviso. También algunas personas tienen créditos hipotecarios en unidades de inversión o en salarios mínimos, medidas que varían conforme lo hace la inflación, por lo que tienden a incrementar con el tiempo y así la mensualidad puede incrementar de un mes a otro. En estos casos, te conviene refinanciar tu crédito para obtener una tasa fija, lograr una mayor certeza de los pagos a realizar, reducir la mensualidad y organizar tu dinero de forma adecuada.

Así que ya lo sabes, refinanciar tiene sus ventajas. Compara opciones y haz cuentas para aprovecharlas al máximo.

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Navidad para compartir

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Navidad para compartir

Es tradicionalmente conocido que diciembre es un mes muy especial. Claro está que guarda su particularidad no solo por las luces, los adornos, las posadas y las vacaciones. 

Diciembre guarda entre sus días el misterio de Dios que se hace Niño.

Lo digo de forma clara porque para nadie es un secreto que se ha buscado “descristianizar” estas fechas, ignorando incluso el significado de la palabra Navidad. 

Aun con todo, lo que aquí quiero exponer toca algo muy práctico en la vida social: si bien diciembre es un mes que vende mucho, también es el mes que más mueve el corazón de muchos. 

Sin lugar a dudas, es en torno a la Navidad -aunque se quiera borrar su sentido- cuando muchos hombres y mujeres de buena voluntad, en el ruido o en el silencio, salen al encuentro de muchos otros que lo pasan mal a causa de la dificultad, la pobreza o la enfermedad.

Es cierto que a veces se da mucho y a veces se da poco. Sin embargo, qué precioso y valioso es percatarnos que, aun en medio de noticias y situaciones complejas, todavía somos capaces de dar y compartir de lo que tenemos.

En torno a la Navidad es preciso percatarnos que no se trata solamente de dar por “sentir bonito”, sino que se trata de dar y compartir por hacer bien al otro… y qué mejor si ese otro no tiene nada para recompensar. Como se dice “dar sin esperar recompensa”. 

Dar para que una buena acción se siembre en el corazón de cada ser humano y que, así, su bondad no se apague. Recordemos: el bien crece en lo sencillo y, a veces, en silencio.

Si somos atentos nos daremos cuenta que hoy, después de casi dos años acechados por la pandemia y atareados por los problemas políticos, sociales y económicos (mismos que llevan a miles a migrar a otros sitios), es urgente re-inyectar esperanza y bondad en el corazón de cada ser humano.

Es preciso el movimiento del dar, así como Dios da a su hijo, para que nadie pase ni frío ni hambre.

Es preciso que no dejemos de lado la oportunidad de compartir algo de lo que tenemos.

Para los cristianos diciembre es el mes de la espera de la Navidad, el adviento. Para todos es una llamada a estar preparados para compartir y con ello buscar sanar, re-conciliar y re-construir una mejor sociedad: más humana y más justa.
Luis Donaldo González P.

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